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Si no tiene lavavajillas, está tirando el dinero Noviembre 03, 2015

Todavía no tienen tanta presencia en las cocinas como los frigoríficos y los hornos, pero el año pasado se vendieron en España 575.900 lavavajillas, según los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos (Anfel).¿Están ahorrando agua y energía sus compradores? Varios informes científicos sostienen que sí, como este de 2010 –publicado en la revista International Journal of Consumer Studies– que analiza los hábitos de consumidores de Reino Unido. Mientras estos emplean 49 litros de agua fregando a mano, el lavavajillas utiliza 13 litros de agua de media para la misma cantidad de platos y en las mismas condiciones. Es decir, la eficiencia energética se multiplica casi por cuatro. Un estudio elaborado por el Canal de Isabel II, con el apoyo de Balay, también aporta datos a favor de la máquina: utilizando el lavavajillas se logra un ahorro de 30,6 litros de agua diarios frente al lavado a mano, de los cuales 27,4 litros por día son de agua caliente.

Para que el ahorro en agua sea real, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ofrece primero una recomendación básica: procure “utilizar el lavavajillas sólo a plena carga”. ¿Y cómo se aprovecha el espacio para que quepa la máxima cantidad de vajilla posible? Según la guía de compras de lavavajillas de la OCU, práctica incluso para los niños, las claves son tres:

  • El diseño de las cestas es fundamental. El fondo no debe ser demasiado abierto, para que no se cuelen las piezas pequeñas o los mangos de los cacharros.
  • Debe contar con un cestillo portacubiertos con divisiones o, mejor aún, con una tercera bandeja independiente. Así la limpieza de los cubiertos será más eficaz.
  • Es práctico que la cesta superior del lavavajillas se pueda regular en altura. Mejor si es mediante un sistema de clips, ya que los que llevan unas ruedecitas obligan a sacar la cesta para realizar el ajuste.

“Ya, pero es que a mano la vajilla queda más limpia”, solemos pensar. La escena resulta clásica: una familia de cuatro miembros que después de desayunar deja los tazones llenos de posos de galletas y cereales. Muchos no se fían del lavavajillas en casos como ese. Otra falsa creencia que cae por el peso de la ciencia: según el estudio británico citado, “los platos lavados a mano estaban ligeramente menos limpios que los del lavavajillas”. El problema es que a menudo no se aplica el modo de lavado adecuado, y de ahí la percepción errónea de que es cosa del electrodoméstico. La clave, según la guía de la OCU, reside en elegir “el programa adecuado a la suciedad de la vajilla. Usar un programa largo para una vajilla poco sucia significa un despilfarro de energía y agua”.

No obstante, los últimos modelos del mercado incorporan ya funciones de lavado más rápido sin perder resultados de limpieza. “Actualmente los lavavajillas más eficientes cuentan con programas más largos. En Bosch nos dimos cuenta de que estos programas, aunque ayudan a reducir el consumo energético, no nos permitían ahorrar tiempo. Y sabemos que si hay una cosa que se valora hoy en día es el tiempo. Así surgió la función varioSpeed, que incorporan nuestros mejores lavavajillas, a través de la cual puede reducirse la duración de los programas hasta tres veces. Y lo más importante, manteniendo unos buenos resultados. Al activar la función varioSpeed se modifica el funcionamiento del lavavajillas, utilizando más agua y elevando ligeramente la presión y la temperatura para conseguir lavar la vajilla más rápido”, explica Eva Paracuellos, Product Manager de Lavado de Bosch.

Además, los lavavajillas con el sistema de secado con zeolitas emplean un 20% menos de electricidad que el resto de lavavajillas del mercado. Se trata de unos minerales cuya superficie porosa absorbe la humedad y desprende calor, lo que “permite obtener resultados de secado muy buenos incluso en los materiales más complicados como los recipientes plásticos”, según la OCU.

En cuanto al uso de electricidad, el primero de los estudios mencionados compara los 1,7 kilovatios de energía que exige el lavado en la pila frente a los 1,3 kilovatios del lavavajillas para la misma cantidad de platos. Con este electrodoméstico, el informe del Canal de Isabel II detectó un ahorro de 1,06 kWh diarios. Por otra parte, el gasto del lavavajillas representa solo un 6,1% de media en la factura eléctrica derivada de los electrodomésticos, según se desprende de este informe de 2012 del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Los aparatos en modo de espera o standby (como el televisor apagado, pero con el pilotito rojo encendido) llegan al 10,7%.

El lavavajillas está presente en algo más de la mitad de los hogares españoles, según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía

Los datos del IDAE indican que el lavavajillas está presente en el 53% de los hogares españoles. El 47% restante puede preguntarse si fregando a mano gana o pierde tiempo, teniendo en cuenta lo que se tarda en llenar y vaciar el lavavajillas. El estudio realizado en el Reino Unido demuestra que se destinan 9 minutos a cargar y recoger una carga completa, frente a los 60 que supondría el lavado a mano. La OCU, en ese sentido, aconseja sin dudas: “Dos lavados a media carga consumen más energía que uno a carga completa”.

 

 

 

 

Esto es lo que le puede pasar si se le olvida la compra en el coche Noviembre 03, 2015

No es lo mismo hacer la compra en verano que en invierno, en León que en Sevilla, pero, en todo caso, nunca debemos romper la cadena de frío cuando adquirimos alimentos congelados”. Por motivos tanto nutricionales como de higiene alimentaria, José Javier Sanz, investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de León (Ictal), establece esta premisa y ofrece además la primera recomendación básica: “El tiempo que transcurra desde la compra del alimento hasta que lo coloquemos en el frigorífico o en el congelador del domicilio debe ser el menor posible”. En los siguientes puntos desgranamos los porqués de este consejo.

1. Estándar internacional de congelación: -18 ºC. Esta es la temperatura a la que –como mínimo– los consumidores deben encontrar los alimentos ultracongelados en el supermercado. Partiendo de esa base, existe una primera barrera que el director de los Laboratorios Aklabs, Juan Carmona, recomienda no atravesar: “A -5 ºC o -6 ºC empieza a desaparecer la congelación y el alimento se deshidrata. Si se congelara de nuevo, las células se romperían y se perdería sabor, textura y color”. Todavía no existiría riesgo microbiológico porque “entre -4ºC y -7 ºC se inhibe el crecimiento de los microorganismos patógenos, que son los que suponen un riesgo para la salud”, en palabras del presidente de la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados, Aurelio del Pino.

CONSEJOS BÁSICOS
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda extremar las precauciones para no romper la cadena de frío y ofrece cinco consejos elementales:

• Adquirir los productos congelados siempre al final de la compra.
• Elegir los que estén situados al fondo de la cámara y comprobar la fecha de caducidad.
• Descartar los que se encuentren apelmazados o con escarcha (síntoma de recongelación).
• Transportarlos en bolsas isotérmicas o, en su defecto, en dos bolsas de plástico.
• En casa, guardarlos rápidamente en el congelador.

La experta en Frío de Balay, Marimar Rosón, recomienda además fijarse en que “el congelador del establecimiento en señale un valor mínimo de -18 °C” y que la envoltura del producto “no presente ningún daño”.

2. El punto de no retorno: 0 ºC. “La carne, el pescado, las frutas y verduras más comunes tienen su punto de congelación entre 0 ºC y -4 ºC”, señala José Javier Sanz. “Si supera los 0 ºC, el alimento lo tienes que consumir porque las bacterias empiezan a multiplicarse y aumenta el riesgo”, advierte Carmona. Y nunca se debe congelar de nuevo un producto ya descongelado. Sanz entra en detalle en este punto: “Durante la descongelación, el agua del alimento vuelve a su estado líquido; con ella se liberan enzimas que aceleran el deterioro y se multiplican los microorganismos que ya estaban en el producto antes de ser congelado. Al congelarlo de nuevo, tendrá más bacterias que antes de la primera congelación”.

3. Los microorganismos más peligrosos. “El consumidor debe ser consciente de que la ruptura de la cadena de frío es siempre un riesgo. Los buenos hábitos de conservación y manipulación de alimentos evitan un tipo de enfermedades llamadas ETA (Enfermedades Transmitidas por Alimentos). Las cuatro bacterias responsables de la mayoría de estas enfermedades son la Salmonella, la Listeria, el Campylobacter y la E. coli. Por tanto, nuestra recomendación es ser muy cuidadosos con absolutamente todos los productos (carnes, pescados, platos cocinados…)”, sostiene Aurelio del Pino. La normativa europea marca los límites legales de los microorganismos patógenos y la temperatura se vigila “en el proceso de producción, el transporte y la logística de los almacenes y puntos de venta”. Después, hay que ser cuidadosos en casa.

4. ¿Cuándo se ha roto la cadena en un producto congelado? “Eso depende de varios factores externos, como la época del año, el lugar de residencia o la forma de transportar los alimentos”, remarca el investigador del José Javier Sanz. Por esa razón, vale la pena tomar precauciones al primer signo de descongelación. “Si el producto ya ha desprendido agua y está blando al tacto, mejor no arriesgarse y cocinarlo inmediatamente”, aconseja Juan Carmona.

Si el producto ya ha desprendido algo de agua y está blando al tacto, mejor no arriesgarse y consumirlo inmediatamente

Cuando se trata de alimentos frescos congelados en casa, ocurre exactamente igual. No conviene descongelar un filete a medias y arrepentirse. “Las precauciones y limitaciones son las mimas”, asevera Sanz. Por otra parte, a la hora de congelar en el hogar también entra en juego la velocidad. Cuanto más baja sea la temperatura y antes se alcance, mejor. Lo explica el investigador del Ictal: “Si la congelación es lenta, el agua interior de los alimentos forma grandes cristales de hielo que rompen las paredes celulares. Eso cambia su estructura y los hace menos sabrosos, más secos… En la congelación rápida, a una temperatura de 25 o 30 grados bajo cero, los cristales de hielo que se forman son muy pequeños y redondeados y no rompen ni deforman sus membranas celulares”.

Para lograr ese objetivo, hace falta activar la función Supercongelación en el frigorífico. De esta forma, el compresor funciona continuamente y se alcanzan en el interior del compartimento de congelación unas temperaturas muy bajas (gran frío). Normalmente basta con activarla cuatro o seis horas antes de meter los productos, aunque si se desea aprovechar la máxima capacidad de congelación deberá conectarse esta función con 24 horas de antelación”, explica la Product Manager de Frío de Balay, Marimar Rosón. Después, la Supercongelación “se desactiva automáticamente pasados unos dos días y medio”. De esta forma, los alimentos conservarán su valor nutritivo, las vitaminas y el buen aspecto.

 

 

 

 

Si quiere ahorrar cuando se va de vacaciones, no apague el frigorífico Noviembre 03, 2015

Cualquier momento del año resulta adecuado para ahorrar energía, cuando estamos en casa y cuando no. Así que si quiere saber cómo gastar menos electricidad durante una ausencia estival más o menos prolongada, estos consejos son para usted.

Apagar el frigorífico (o no). La nevera es el electrodoméstico que más consume en los hogares españoles, según el estudio más reciente del Instituto para la Diversificacion y Ahorro de la Energía (IDAE). Como media, representa casi el 19% del gasto en electricidad de una vivienda, y por eso surge la duda en vacaciones. ¿Conviene dejarla apagada y sin comida? Depende del tiempo. Si la ausencia no va más allá de dos o tres semanas, lo mejor es mantenerla en marcha. “En general, cuando un aparato permanece apagado y se enciende, puede necesitar varias horas hasta alcanzar todas las temperaturas ajustadas, con el gasto energético que eso supone. Para cuando vamos a estar largos periodos fuera de casa existen funciones especiales como el modo Vacaciones, que permite que el electrodoméstico siga en marcha con el menor consumo posible, ajustando automáticamente la temperatura del compartimento frigorífico a 14 °C. De esta forma el frigorífico apenas consume –tampoco deben guardarse en él alimentos perecederos–, pero el congelador sigue funcionando como siempre”, explica Marimar Rosón, experta en Frío de Balay.

Desconecte los aparatos eléctricos: el modo ‘standby’ representa el 6,6 % del consumo eléctrico de los hogares españoles, según un estudio del IDAE

“Sin embargo, si vas a estar fuera uno o varios meses, lo mejor es desenchufarlo y dejarlo limpio para que cualquier contratiempo no estropee los posibles restos de alimentos y, de paso, el frigorífico. Todos sabemos que quitar el olor de un alimento putrefacto es casi misión imposible…”, añade Rosón. En ese caso, “siempre es bueno hacer una limpieza con una mezcla de agua tibia y jabón neutro de cara a eliminar olores que se hayan podido generar en el frigorífico por el uso”.

Piloto rojo: cuidado. Cuando vaya marcharse de casa por un tiempo, desenchufe completamente todos los aparatos eléctricos: televisión, consola, DVD, aire acondicionado, router, equipo de música, radiodespertador, microondas… (cuando llegue al frigorífico, revise el punto anterior). No parece que el piloto rojo de la tele suponga un gasto desorbitado (no es así, en efecto), pero céntimo a céntimo podemos ahorrarnos unos cuantos euros al cabo del año. El estudio del IDAE indica que los electrodomésticos en modo de espera representan un 6,6 % del consumo eléctrico en los hogares: unos 230 kWh como media, casi a la par de los 245 de un lavavajillas o los 254 de la lavadora. Esta calculadora de la OCU le ayudará a hacerse una idea de lo que supone, en euros, el modo standby.

Instale un diferencial armable. Saltará en caso de que haya una subida de tensión por una tormenta (o por la razón que sea), pero después volverá a conectarse automáticamente a la red eléctrica. De esta manera, evitamos, por ejemplo, que los alimentos del congelador se estropeen.

Temporizadores para las lámparas. Cuando nos marchamos de vacaciones, un consejo habitual, precisamente, es que no dejemos pistas de que nos hemos ido. Una solución común es no bajar las persianas del todo y dejar una luz encendida. Si quiere hacerlo, utilice para ese cometido las lámparas de enchufe con un temporizador mecánico. Son baratos y fáciles de usar.

Cerrar la llave del agua. No se trata de una medida de ahorro en sí misma, pero sí de prevención. Un grifo que gotea durante 24 horas (a una gota por segundo) consume 30 litros al día. Puede que a nuestros grifos no les pase, pero, por si acaso, no está de más cortar el agua.

 

 

 

 

Por qué no debe enjuagar los platos antes de usar el lavavajillas Noviembre 03, 2015

Los datos del Instituto Nacional de Estadística dicen que el consumo medio de agua en los hogares españoles es de unos 137 litros por persona y día (2012), y un consumo eficiente estaría entre los 90 y los 110 litros por persona y día. Para alcanzar el objetivo (y entre otras alternativas), conviene decantarse por el lavavajillas (en lugar de fregar a mano) y, además, no cometer errores en su uso. Uno más habituales: enjuagar la vajilla antes de cargar el lavaplatos. Le explicamos aquí por qué no debe hacerlo.

1. El detergente funciona peor. Si los platos se pone bajo el grifo antes de meterlos en el lavavajillas, el detergente rinde menos. Lo asegura uno de los principales fabricantes del mercado, Procter & Gamble: “Las enzimas de un detergente están diseñadas para adherirse a las partículas de alimentos. Si no hay restos de comida, las enzimas no tienen adónde agarrarse y funcionan peor”. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) corrobora esta idea.

2. Lavado inteligente. Los aparatos actuales hacen el trabajo por sí solos. “Los viejos lavavajillas, por lo general, no conseguían platos muy limpios a menos que se hiciera un prelavado manual. Actualmente esto no es un problema –dice el director ejecutivo del Consejo Americano para una Economía Energéticamente Eficiente (ACEEE), Steven Nadel–, porque los lavavajillas más eficaces cuentan con sensores que detectan el grado de suciedad de los platos y lavan más o menos en función de eso”. La experta en Marketing de Producto de Lavavajillas Pilar Sasot asegura que “con tirar los restos sólidos de comida a la basura es suficiente. Hay que tener en cuenta que lo primero que hace un lavavajillas, nada más ponerlo en marcha, es realizar una fase inicial de remojado, utilizando agua fría a presión. Por tanto, aunque a priori a todo el mundo pueda darle más seguridad aclarar los platos, no es necesario”, asegura. De hecho, programas que combinan altas temperaturas y presión elevada, como Super 60ºC hacen que baste con un solo programa para que la suciedad desaparezca por completo.

Los lavavajillas más eficaces cuentan con sensores que detectan el grado de suciedad de los platos, y lavan más o menos en función de eso, dice el Consejo Americano para una Economía Energéticamente Eficiente

3. Un ahorro notable. El prelavado manual puede suponer un consumo hasta 22.000 litros anuales por hogar, según los cálculos de la organización de consumidores estadounidense Consumer Reports. En el polo opuesto, usar el lavavajillas en vez del estropajo supone un ahorro tanto de agua como de energía. “Para lavar la misma cantidad de platos que pueden caber en una sola carga de un lavavajillas y utilizar menos agua, tendría que mantener el grifo abierto en total menos de dos minutos”, sostiene Jonah Schein, coordinador técnico del programa WaterSense de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). Y la eficiencia energética no está necesariamente asociada a horas y horas de lavado. Un programa como Intensive Smart 45ºC permite eliminar un elevado grado de suciedad reduciendo el consumo energético hasta un 25% y sin incrementar la duración del lavado.

4. ¿Y si voy a tardar a poner en marcha el lavavajillas? Ni siquiera cuando los platos van a pasar unos días dentro del aparato es necesario enjuagarlos. No obstante, como tampoco conviene dejar suciedad acumulada (por el posible desarrollo de bacterias), se recomienda usar un programa de prelavado que consume entre tres y cinco litros.

5. Comodidad y tiempo. Sin recurrir al innecesario prelavado, el lavavajillas ofrece comodidad y regala tiempo al usuario: como media, solo hacen falta nueve minutos para llenarlo. Sumando minutos, día tras día, usando este electrodoméstico una persona puede ahorrar hasta 230 horas al año: casi diez días.

 

 

 

 

Por qué no debe aspirar nunca una alfombra hacia atrás Noviembre 03, 2015

Dos datos animan a ocuparse con frecuencia de la limpieza de las alfombras: en un gramo de polvo pueden acumularse más de 18.000 ácaros y en un metro cuadrado de alfombra es posible encontrar hasta 100.000 ejemplares de estos miniarácnidos nada deseables, causantes de un tipo de alergia que da origen “a síntomas de asma, rinitis, conjuntivitis y también dermatitis atópica”, según la Sociedad Española de Inmunología, Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). Incluso en los hogares sanos se hace necesario pasar la aspiradora al menos cada dos días, ya que las personas sin alergia podrían llegar a desarrollarla por una presencia excesiva de ácaros.

¿Y cómo elegimos la aspiradora adecuada para defendernos de estos microscópicos enemigos? En primer lugar, conviene saber que no importa tanto si se trata de un modelo con bolsa o sin bolsa, ya que la eficacia en este terreno se mide por otros parámetros. En este sentido, debemos prestar atención a la etiqueta energética del aparato, cuya información no se limita al respeto medioambiental. En ella podemos ver cómo se comporta el aspirador, precisamente, en esta tarea concreta. “Yo aconsejo elegir un modelo que tenga una calidad C o superior en recogida de polvo sobre moquetas. Esta clasificación se encuentra en la parte inferior izquierda de la etiqueta”, explica Beatriz Carreras, experta en aspiración de la marca Bosch.

La etiqueta energética nos indica la calificación en reemisión de polvo al aire y la capacidad de absorción sobre moquetas

Carreras propone igualmente fijarse en la calificación sobre la reemisión de polvo al aire, que también aparece en la etiqueta. Este aspecto es importante, ya que resulta fundamental que el polvo recogido no vuelva al ambiente. La SEICAP recomienda, además, que el modelo escogido disponga de filtro higiénico HEPA porque “retiene al máximo los ácaros”. Y hay otros detalles que también le pueden ayudar a decidirse. Si tiene un perro o un gato en casa, por ejemplo, la apuesta de Beatriz Carreras es decantarse por un equipo con “cepillo para mascotas, perfecto para aspirar el pelo de los animales que cae sobre las alfombras”.

Y la salud también decide. En su Guía para el cuidado de la espalda, la Fundación Mapfre se inclina por “aspiradoras que tienen ruedas, ya que se trasladan fácilmente y no hay que soportar el peso ni la vibración de estos aparatos. También es conveniente que el tubo de aspiración permita girar 360º, y que el recogecables pueda ser accionado con el pie”.

Una vez elegido el modelo, llega una pregunta esencial: ¿sabe usarlo correctamente? Y no hablamos del manual de instrucciones, sino, una vez más, de su espalda. La guía de la Fundación Mapfre indica que el mango “tiene que llegar a la altura de las caderas. Debemos cogerlo entre el nivel del pecho y la cadera, manteniendo la espalda recta”. Por su parte, la Fundación Kovacs resume así la postura correcta: “Mueva [la aspiradora] lo más cerca posible de sus pies y hágalo tan solo por el movimiento de los brazos, sin seguirlos con la cintura, asegurándose de que su columna vertebral se mantiene constantemente vertical y no inclinada. Flexione algo más la rodilla avanzada. Si tiene que agacharse para pasar la aspiradora por debajo de un mueble, agáchese doblando y apoyando una de las rodillas en el suelo. Vigile que su columna permanece recta y, si debe inclinarla, apoye la mano que tiene libre sobre la rodilla o en el suelo”.

Si tiene que agacharse para pasar la aspiradora por debajo de un mueble, agáchese doblando y apoyando una de las rodillas en el suelo

Y ahora sí que puede enfrentarse a la tarea de aspirar la alfombra y acabar con miles de ácaros de un plumazo. Beatriz Carreras nos da las cinco claves para hacerlo con éxito.

  1. Antes de empezar. Retirar los muebles u objetos que tengamos colocados sobre ella para poder aspirar en profundidad todos los rincones. Y, sobre todo, es importante retirar pequeños objetos que se puedan colar por el tubo del aspirador.
  2. El cepillo adecuado. Para aspirar una alfombra debemos usar el cepillo conmutable y asegurarnos de que la palanca para alfombras o suelos de moqueta está accionada. Después, hemos de seleccionar la potencia establecida para aspirar alfombras (representada con un icono en el regulador). Se trata de una potencia media, ya que sino el cepillo absorbería la alfombra y resultaría incómodo despegarlo para seguir aspirando.
  3. Hacia delante. Lo ideal es aspirar una pasada hacia adelante y después repasar, en caso de que fuera necesario, hacia atrás. De esta manera, nos aseguramos de haber aspirado correctamente siguiendo la dirección de las hebras de las alfombra.
  4. Direcciones alternas. Primero haremos una pasada en un sentido y después repetiremos en perpendicular para levantar el pelo de la alfombra.
  5. Pasadas largas… o no. En este caso, la lógica es la encargada de ver la largura de la alfombra y de ver cómo es el resultado que estamos obteniendo. Por lo general, mejor pasadas largas para abarcar mayor superficie, siempre y cuando el resultado sea el adecuado.
  6. Sin prisas. Cuanto más tiempo se dedique a aspirar, mejores serán los resultados. Sería aconsejable utilizar una velocidad de pasada media, ya que si se va muy rápido no se va a poder hacer una limpieza en profundidad.

 

 

 

¿Cómo decorar un despacho pequeño? Noviembre 03, 2015

Dentro del panorama de crisis económica en el que estamos, son muchas las personas las que inician su negocio, como puede ser el caso de una agencia inmobiliaria, con un local de un tamaño bastante reducido. Un local que, a causa de su tamaño, implica un tamaño aún más reducido por lo que, lo queramos o no, tenemos que administrar muy bien el espacio que tenemos. Sin embargo, la pregunta es ¿cómo hacemos esto sin invertir una gran cantidad de dinero en ello?

Vuelve a las clásicas estanterías

Este primer punto seguramente sea el que más importancia tenga de los 3 que vamos a comentar. Y es que, de esta manera, es decir, retornando al uso de las estanterías más clásicas vamos a poder utilizar toda la pared de nuestro despacho, o varias si es necesario, para dejar sobre ellas todo tipo de archivos y demás material de la oficina.

Y es que, en contra de lo que pueda parecer, tenemos que tener en cuenta que las estanterías, al estar en altura, no nos van a dar sensación de agobio ya que apenas las vamos a tener a la vista. Esto unido al hecho de que en ningún momento vamos a tener grandes armarios o grandes muebles en los que guardar todas nuestras cosas, las cuales por cierto, en muchas ocasiones son completamente inútiles, vamos a dar una sensación de amplitud muy interesante desde el primer momento.

Utiliza una mesa grande

A continuación tenemos que hablar de un elemento que puede crear alguna discrepancia pero que una vez que se utiliza correctamente, vamos a ver cómo es realmente útil se mire por donde se mire. Porque, estamos seguros de que te estás preguntando, ¿cómo me puede ayudar una mesa grande?

Bien. Recuerda que hemos mencionado el hecho de que casi con total seguridad tu local no sea excesivamente grande por lo que solamente dispones de un único despacho. En este despacho, como te puedes imaginar, no hay sitio físico para una segunda mesa de reuniones ya que si no, no tendríamos espacio para nada más.

En consecuencia, lo mejor que podemos hacer es tener una mesa principal, y única, grande, de manera que pueda servir para todas las funciones que tengamos que desarrollar. De este modo tanto nuestra actividad como la actividad que tengamos con nuestros clientes, se podrá desarrollar optimizando al máximo el espacio del que disponemos.

Aprovecha la luz natural y los colores claros

Por último vamos a mencionar la importancia de un elemento que si bien es cierto que no es físico, es de vital importancia. Más que nada porque hablar de la luz natural, es decir, de la luz que entra a nuestro despacho directamente por la ventana, no solo es hablar de una mejor iluminación y de una iluminación de calidad, sino que también estamos hablando de espacio y de amplitud.

De hecho, si al impacto de esta luz procedente del astro rey, le unimos el hecho de que las paredes de nuestro despacho van a estar pintadas con tonos claros, como por ejemplo el blanco, a pesar de que no vamos a poder estirar los metros cuadrados del mismo, todo aquel que entre allí, tendrá la sensación de estar en un lugar espacioso, limpio y bien ordenador. Y es que, el juego de luces es muy importante para generar sensaciones que es al fin y al cabo lo que cuenta.

No obstante, y para terminar, tenemos que apuntar que si tenemos en cuenta, como ya hemos mencionado en otros artículos, que la sensación y la imagen que demos puede ser crucial a la hora de realizar un trato, no sería mala idea invertir una cierta cantidad de dinero y que un decorador profesional nos hiciese un estudio y una restructuración de nuestro despacho con el objetivo de poder aprovechar mejor los espacios por donde se pueda. Será una inversión de futuro.

 

 

 

 

¿Son factibles las casas autosuficientes? Noviembre 03, 2015

Conscientes de que son muchas las personas las que piensan si es posible, o no, vivir en una casa que se pueda considerar como autosuficiente, vamos a tratar de desgranar algunos aspectos que son interesantes desde este punto de vista. Y para ello, vamos a tomar un ejemplo práctico que no es otro que el de Casa Martina, ubicada en la Comunidad de Madrid. Una casa que es un claro ejemplo de que se puede vivir con una calidad realmente elevada sin tener que estar sujeto a los cánones que se marcan actualmente.

¿Qué tenemos que tener en cuenta?

El primer paso que se debe dar, o eso es al menos lo que aseguran los dueños de este inmueble es tener un generador eólico y placas fotovoltaicas. A partir de ahí, y una vez que ya cuentas con la energía necesaria que te haga independiente en este sentido, ya solo queda, aunque no es una tarea tan sencilla como pueda parecer en un principio, pensar en todo lo relacionado no solo con los materiales sino con la disposición de la casa en toda su extensión ya que de lo que se trata, como no podía ser de otro modo, es de aprovechar hasta la última gota de energía que por allí circula.

Es por ello por lo que tenemos que tener en cuenta a partir de aquí la orientación de la casa. De hecho, solo con la orientación, con el objetivo de aprovechar al máximo las horas de luz y la cantidad de sol que nos va a llegar, se podría ahorrar entre un 15% y un 25% de una factura de la luz convencional con todo lo que ello implica. Un dato sorprendente que a muchas personas anima a proseguir con este complejo proyecto. Sin embargo, y con esto nos podemos dar cuenta de que en los detalles está la clave del éxito, la cara norte de la casa no dispondrá de ninguna ventana ya que va a ser la que menos calor va a recibir y no solo tenemos que evitar que entre frío sino que al mismo tiempo debemos evitar que perdamos el calor que hemos acumulado. Si a esto le sumamos el hecho de que, en caso de que se pueda, esta zona contará con algo de vegetación, la entrada de frió en invierno será menor y, además, en verano la zona se mantiene relativamente fresca.

Pero todo esto no sería posible sin lo que para muchos es verdaderamente la clave de todo el asunto. El aislamiento. De hecho, aquí es donde hay que invertir una buena cantidad de dinero si queremos que todo esté acorde con lo que queremos. Más que nada porque de nada serviría tener unas paredes con unos materiales excepcionales, si no hemos cuidado la carpintería o la instalación de los cristales. Todo debe conformar un conjunto único en el que la prioridad, por encima de todo, es tratar de que la atmósfera que creemos en nuestro hogar, ya sea templada en invierno o fresca en verano, se mantenga durante el mayor tiempo posible sin necesidad de emplear más energía para ello.

En definitiva, una serie de aspectos que se pueden complementar, y de hecho debe ser así, en función de las especificaciones que queramos reunir y de lo que nos vaya a hacer falta realmente en nuestro hogar aunque también se puede llevar a cabo este tipo de instalaciones en otros lugares como pueda ser nuestro negocio, por ejemplo.

Eso sí, a pesar de que nosotros hemos descrito algunos de los detalles que tenemos que tener en cuenta a la hora de crear un lugar autosuficiente desde el punto de vista energético, lo cierto es que deberemos acudir, siempre, a un experto en este tipo de asuntos ya que va a saber mejor que nadie qué materiales utilizar y dónde ubicarlos para un mejor aprovechamiento de la energía.

 

 

 

 

Guía del Comprador de inmuebles Septembre 18, 2015

1. Información básica

 

1. ¿Qué se entiende por vivienda nueva?

Es la vivienda adquirida directamente del promotor inmobiliario. A diferencia de la vivienda de segunda mano, la adquisición de vivienda nueva de manos de un promotor está gravada con el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Mientras que la compra de vivienda en segunda transmisión y de manos de un particular está sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP).

 

2. Metros cuadrados útiles vs. construidos

La superficie útil de una vivienda es, a grandes rasgos, la suma de las superficies de los espacios interiores de la misma. Desde un punto de vista más técnico, y aunque no hay una única definición legal, podemos definirla como la superficie del suelo delimitado por el perímetro definido por la cara interior de los cerramientos externos de la vivienda, incluyendo la mitad de la superficie del suelo de los espacios exteriores de uso privativo (tales como terrazas, balcones, tendederos, etc.). De aquí se excluye la superficie ocupada en planta por cerramientos interiores fijos, por los elementos estructurales verticales, por las canalizaciones o conductos con sección horizontal superior a los 100 centímetros cuadrados y la superficie del suelo cuya altura libre sea inferior a 1,5 metros.

La superficie construida es  la superficie útil sin excluir la superficie ocupada por los elementos interiores mencionados en la definición anterior e incluyendo los cerramientos exteriores al 100 por 100 o al 50 por 100. Según se trate, respectivamente, de cerramientos de fachada o medianeros, o de cerramientos compartidos con otros elementos (pisos o locales) del mismo edificio, y, en el caso de elementos de un edificio, la parte proporcional que les corresponda según su cuota en la superficie de los elementos comunes del edificio. 

 

3. ¿Es mejor no precipitarse, meditar la decisión, hacer algún tipo de comprobación en la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento, el Registro de la Propiedad o en algún otro organismo público o privado?

No cabe duda de que cuanta más información pueda recopilar, más protegido estará el consumidor. Cuestiones bastante sencillas de verificar son:

  1. La titularidad de los solares o, en segundas transmisiones, de las viviendas y su estado de cargas y gravámenes (en el Registro de la Propiedad).

  2. La identidad de los vendedores y que éstos coinciden con quien consta como propietario en el Registro de la Propiedad.

  3. Las características urbanísticas de la zona donde se va a ubicar la vivienda y el estado de tramitación de las licencias en casos de obra nueva (en el Ayuntamiento).

  4. Las limitaciones derivadas del régimen de protección pública al que, en su caso, esté sujeta la vivienda (en la Comunidad Autónoma o en el Ministerio de Vivienda).

  5. Los estatutos y el régimen de propiedad horizontal de la finca, así como el importe de los gastos de comunidad.

 

4. ¿Durante la formalización de cualquier contrato que firme me pedirán datos personales -DNI, cuentas bancarias, ingresos familiares...? ¿Tengo que darlos?

Sus datos personales propiamente dichos han de constar en los contratos y documentos que usted suscriba. En cuanto a la información de contenido patrimonial, le será solicitada sólo en tanto en cuanto se establezcan fórmulas de pago aplazado o en caso  de concertar o subrogar un préstamo hipotecario. Los datos sobre ingresos familiares deben ser acreditados si la vivienda es protegida.

 

5. ¿Estarán seguros mis datos personales o los pueden utilizar para vendérselos a otras empresas?

Toda la información que usted facilite se encuentra amparada por la Ley de Protección de Datos.

 

6. Si me surgen dudas sobre cualquier aspecto, ¿puedo recurrir a algún servicio de asesoramiento público, a entidades de consumo o a la Administración para que me ayuden?

Existen oficinas dependientes de las diferentes administraciones públicas donde puede recabar asesoramiento gratuito. También es función de los Notarios y Registradores de la Propiedad facilitarle ayuda en este sentido.

 

 

 

 

Albergues = Hostels Agosto 22, 2015

Los antiguos albergues que se encontraban en distintos puntos sobre todo para reuniones de jóvenes, en la actualidad se han ido modificando, convirtiéndose en locales con diseños, tanto en su zona pública como recepción y zonas de estar, y en su zona mas personal, como las habitaciones, particulares para 1-2 personas o las compartidas de grupos…, ahora a nivel global-internacional se les denomina Hostels.

 

 

 

 

 

 

Se multiplican en puntos urbanos en ciudades a lo largo de todo el mundo, con diseños y formas muy atractivas, como las que vemos en las fotografías, y con un precio muy-muy interesante, que para las personas que quieren pasar un par de días en un punto céntrico de una ciudad interesante, se convierte en un atractivo más…

 

 

 

Preguntas frecuentes sobre certificación energética de edificios Agosto 14, 2015

1.- ¿Qué es el Certificado de eficiencia energética de edificios?

El certificado de eficiencia energética es la documentación que suscribe un técnico competente en esta materia como resultado del proceso de certificación y que contiene información sobre las características energéticas y la calificación de eficiencia energética del edificio o de la parte del edificio.

Los certificados de eficiencia energética pueden ser, en función de sí el edificio es de nueva construcción o existente:

Edificios o partes del edificio de nueva construcción:

- Certificados de eficiencia energética del proyecto.

- Certificados de eficiencia energética del edificio terminado.

Edificios existentes:

 - Certificados de eficiencia energética de edificio existente

2.- ¿Para cuáles edificios existe la obligación de obtener el certificado de eficiencia energética?
Existen tres casos para los cuales es obligatorio obtener el certificado de eficiencia energética, según se establece en el Real Decreto 235/2013:

a)    Edificios de nueva construcción.
b)    Edificios o partes de edificios existentes que se vendan o se alquilen a un nuevo arrendatario, siempre que no dispongan de un certificado en vigor.
c)    Edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 250 m2 y que sean frecuentados habitualmente por el público.


3.- ¿Quién tiene la obligación de contratar la realización del certificado de eficiencia energética? 

El propietario o promotor de un edificio, vivienda o local destinado a uso independiente o de titularidad jurídica independiente será el responsable de encargar el certificado de eficiencia energética del edificio, conservarlo y presentar este certificado en el órgano competente de la Comunidad Autónoma para su registro.

4.- ¿Cuándo es obligatorio la obtención del certificado de eficiencia energética de edificios?

a)    Edificios de nueva construcción, desde la entrada en vigor del Real Decreto 235/2013 (15 de abril de 2013). Los certificados de proyecto o de edificio terminado obtenidos con anterioridad al 1 de junio de 2013 serán válidos, de acuerdo con el anterior RD 47/2007. A partir de esta fecha, el contenido del certificado de eficiencia energética tanto para edificios de nueva construcción como existentes deberá adecuarse a lo establecido en el artículo 6 del Real Decreto 235/2013.
b)    Edificios o partes de edificios existentes que se vendan o se alquilen a un nuevo arrendatario, siempre que no dispongan de un certificado en vigor, desde el 1 de junio de 2013.
c)    Edificios o partes de edificios existentes de titularidad pública ocupados por una autoridad pública y frecuentados habitualmente por el público, desde el 1 de junio de 2013, cuando su superficie útil sea superior a 500 m2. Cuando su superficie útil sea superior a 250 m2, desde el 9 de julio de 2015. Cuando estén en régimen de alquiler y tengan una superficie útil superior a 250 m2, desde el 31 de diciembre de 2015.


5.- ¿Quién son los técnicos competentes para certificar?

Los certificados serán suscritos por los denominados "Técnicos Competentes". Dichos técnicos competentes podrán serlo por:

-    Estar en posesión de cualquiera de las titulaciones académicas y profesionales habilitantes para:
-    La redacción de proyectos o dirección de obras y dirección de ejecución de obras de edificación o para la realización de proyectos de sus instalaciones térmicas, según lo establecido en la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación.
-    La suscripción de certificados de eficiencia energética.
-    Haber acreditado la calificación profesional necesaria para suscribir los certificados de eficiencia energética según el que se establezca mediante la orden prevista en la disposición adicional cuarta del RD 235/2013.

En tanto esta orden ministerial no se publique, pueden realizar el certificado de eficiencia energética de cualquier tipo de edificio, todos los arquitectos, arquitectos técnicos y aparejadores, e ingenieros superiores e ingenieros técnicos de los contemplados en el apartado 2 del artículo 10 de la Ley 38/1999, no siendo necesario cumplir ningún otro requisito, salvo normativa específica que indique el contrario.

6.- ¿Qué es la etiqueta de eficiencia energética de edificios?

La etiqueta de eficiencia energética clasifica los edificios, mediante dos indicadores, dentro de una escala de siete letras, que parte de la letra G (edificio menos eficiente) a la letra A (edificio más eficiente). Estos indicadores, que tomarán los valores del Certificado de Eficiencia Energética del Edificio, son:

etiqueta_CEE

-    Consumo de energía primaria no renovable, expresado en kWh/m2 año 
-    Emisiones de CO2  expresado en KgCO2 /m2 año. 


El modelo de etiqueta de eficiencia energética de edificios puede encontrarse en la página oficial de certificación del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, o también puede descargarse el modelo editable en el apartado: Modelos Editables de Etiquetas de Eficiencia Energética.

 

 

 


7.- Cuáles son las obligaciones que establece el Real Decreto 235/2013 con respecto a la etiqueta de eficiencia energética?

Esta etiqueta debe ser incluida, tal como establece el RD 235/2013, en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del edificio o unidad del edificio.

Esta etiqueta debe ser mostrada en un lugar visible por el público, en los siguientes casos:
-    Edificios o unidades de edificios de titularidad privada con superficie útil superior a 500 m2 frecuentados por el público, únicamente cuando les sea exigible su obtención (compra-narina, alquiler o nueva construcción).

 

 

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