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Por qué no debe aspirar nunca una alfombra hacia atrás Noviembre 03, 2015

Dos datos animan a ocuparse con frecuencia de la limpieza de las alfombras: en un gramo de polvo pueden acumularse más de 18.000 ácaros y en un metro cuadrado de alfombra es posible encontrar hasta 100.000 ejemplares de estos miniarácnidos nada deseables, causantes de un tipo de alergia que da origen “a síntomas de asma, rinitis, conjuntivitis y también dermatitis atópica”, según la Sociedad Española de Inmunología, Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). Incluso en los hogares sanos se hace necesario pasar la aspiradora al menos cada dos días, ya que las personas sin alergia podrían llegar a desarrollarla por una presencia excesiva de ácaros.

¿Y cómo elegimos la aspiradora adecuada para defendernos de estos microscópicos enemigos? En primer lugar, conviene saber que no importa tanto si se trata de un modelo con bolsa o sin bolsa, ya que la eficacia en este terreno se mide por otros parámetros. En este sentido, debemos prestar atención a la etiqueta energética del aparato, cuya información no se limita al respeto medioambiental. En ella podemos ver cómo se comporta el aspirador, precisamente, en esta tarea concreta. “Yo aconsejo elegir un modelo que tenga una calidad C o superior en recogida de polvo sobre moquetas. Esta clasificación se encuentra en la parte inferior izquierda de la etiqueta”, explica Beatriz Carreras, experta en aspiración de la marca Bosch.

La etiqueta energética nos indica la calificación en reemisión de polvo al aire y la capacidad de absorción sobre moquetas

Carreras propone igualmente fijarse en la calificación sobre la reemisión de polvo al aire, que también aparece en la etiqueta. Este aspecto es importante, ya que resulta fundamental que el polvo recogido no vuelva al ambiente. La SEICAP recomienda, además, que el modelo escogido disponga de filtro higiénico HEPA porque “retiene al máximo los ácaros”. Y hay otros detalles que también le pueden ayudar a decidirse. Si tiene un perro o un gato en casa, por ejemplo, la apuesta de Beatriz Carreras es decantarse por un equipo con “cepillo para mascotas, perfecto para aspirar el pelo de los animales que cae sobre las alfombras”.

Y la salud también decide. En su Guía para el cuidado de la espalda, la Fundación Mapfre se inclina por “aspiradoras que tienen ruedas, ya que se trasladan fácilmente y no hay que soportar el peso ni la vibración de estos aparatos. También es conveniente que el tubo de aspiración permita girar 360º, y que el recogecables pueda ser accionado con el pie”.

Una vez elegido el modelo, llega una pregunta esencial: ¿sabe usarlo correctamente? Y no hablamos del manual de instrucciones, sino, una vez más, de su espalda. La guía de la Fundación Mapfre indica que el mango “tiene que llegar a la altura de las caderas. Debemos cogerlo entre el nivel del pecho y la cadera, manteniendo la espalda recta”. Por su parte, la Fundación Kovacs resume así la postura correcta: “Mueva [la aspiradora] lo más cerca posible de sus pies y hágalo tan solo por el movimiento de los brazos, sin seguirlos con la cintura, asegurándose de que su columna vertebral se mantiene constantemente vertical y no inclinada. Flexione algo más la rodilla avanzada. Si tiene que agacharse para pasar la aspiradora por debajo de un mueble, agáchese doblando y apoyando una de las rodillas en el suelo. Vigile que su columna permanece recta y, si debe inclinarla, apoye la mano que tiene libre sobre la rodilla o en el suelo”.

Si tiene que agacharse para pasar la aspiradora por debajo de un mueble, agáchese doblando y apoyando una de las rodillas en el suelo

Y ahora sí que puede enfrentarse a la tarea de aspirar la alfombra y acabar con miles de ácaros de un plumazo. Beatriz Carreras nos da las cinco claves para hacerlo con éxito.

  1. Antes de empezar. Retirar los muebles u objetos que tengamos colocados sobre ella para poder aspirar en profundidad todos los rincones. Y, sobre todo, es importante retirar pequeños objetos que se puedan colar por el tubo del aspirador.
  2. El cepillo adecuado. Para aspirar una alfombra debemos usar el cepillo conmutable y asegurarnos de que la palanca para alfombras o suelos de moqueta está accionada. Después, hemos de seleccionar la potencia establecida para aspirar alfombras (representada con un icono en el regulador). Se trata de una potencia media, ya que sino el cepillo absorbería la alfombra y resultaría incómodo despegarlo para seguir aspirando.
  3. Hacia delante. Lo ideal es aspirar una pasada hacia adelante y después repasar, en caso de que fuera necesario, hacia atrás. De esta manera, nos aseguramos de haber aspirado correctamente siguiendo la dirección de las hebras de las alfombra.
  4. Direcciones alternas. Primero haremos una pasada en un sentido y después repetiremos en perpendicular para levantar el pelo de la alfombra.
  5. Pasadas largas… o no. En este caso, la lógica es la encargada de ver la largura de la alfombra y de ver cómo es el resultado que estamos obteniendo. Por lo general, mejor pasadas largas para abarcar mayor superficie, siempre y cuando el resultado sea el adecuado.
  6. Sin prisas. Cuanto más tiempo se dedique a aspirar, mejores serán los resultados. Sería aconsejable utilizar una velocidad de pasada media, ya que si se va muy rápido no se va a poder hacer una limpieza en profundidad.

 

 

 

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